Lo que la sardina requiere es pica y bebe.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
A creer se va a la iglesia.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Por San Blas, el besugo atrás.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Cuidado con la adulación
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
La comida reposada, y la cena paseada.
Amigos pobres, amigos olvidados
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
Quieres taparle el ojo al macho.
De higos a brevas, larga las lleva.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Las arrugas son la tumba del amor
Trance peligroso es tener por las orejas al lobo.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
El hijo de erizo con púas nace.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Si vienen los patos, viene la nieve.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Hay quien las mata callando.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Ese es el mismo perro con otro collar.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
El llanto alivia el quebranto.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.