No hay medicina para el miedo.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Me dejó como la guayabera.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
La col hervida dos veces mata.
A quien labora, Dios lo mejora.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Las botas del diablo no hacen ruido.
Malo el gallinero donde canta la gallina.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Ni caballo patiblanco, ni tierra falduda.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
Nunca bailes en una barca pequeña.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
Usted no puede enseñar el camino al gorila viejo.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
El tono afectuoso cautiva el oido.
El corazón es un guía que los pies siguen
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Cada mozo lancee su toro.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
El verano muere siempre ahogado
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
La alegría es gemela
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
La pisada del amo, el mejor abono.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Buscar el mediodía a las 14 horas.
Quien ruega al villano, ruega en vano.