Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Al lobo hay que matarlo en su propia madriguera.
Ama, perdona y olvida.
Ama profunda y apasionadamente.
Creerse el papá de los helados.
Abril, lluvias mil.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Al rey muerto rey puesto.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Por los cuernos se agarra el toro.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Primavera seca, verano lluvioso y otoño desastroso.
Cartas cantan.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Donde entra la cabeza, entra la cola
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Aprende llorando y reirás ganando.
El pienso "conocimiento", no es para todo jumento.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
La intención es lo que vale.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Una golondrina no hace verano.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
A cada puerta, su dueña.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Riñas de enamorados, amores doblados.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Del ahogado, el sombrero.
Hay quien tiene cabeza pero no tiene gorra para ponerse, y hay quien tiene gorra pero no tiene cabeza.