Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Hasta el rabo, todo es toro.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Ayunar, o comer truchas.
Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Gato maullador, poco cazador.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
El gallo donde canta come.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Si te he visto no me acuerdo.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Por un gato que maté, me llamaron matagatos.
El dolor embellece al cangrejo.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Quien hizo una...hace dos
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
A perro viejo no cuz cuz.
Boda mojada, novia afortunada.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
De hora en hora, Dios mejora.
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Buena vida si refrenas tu ira.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Si truena es porque va a llover.
Al perro y al gato no les pongas en el mismo plato.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Los ratones juegan cuando el gato está ausente.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
La verdad sale en boca de los niños.
A caballero nuevo, caballo viejo.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.