El perro flaco todo es pulgas.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
El hábito no hace al monje.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Un zorzal grano a grano se comió un parrón.
El cerdo siempre busca el fango.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Muerto el perro, el gato es el que ladra.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
De pena murió un burro en Cartagena.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
A palabra necias, oídos sordos.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Aún no es parida la cabra y ya el cabrito mama.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
A cada lechón le llega su noche buena.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Únicamente los peces muertos nadan con la corriente.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
En la curtiembre todos los bueyes son vacas.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Rana en el fondo del pozo.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Perro viejo no aprende trucos nuevos.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.