Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
La mujer es el demonio, el mundo y la carne, porque es un demonio con un mundo de carne.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
Decir bien y obrar mejor.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
El que afloja tiene de indio.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Cada cual a lo suyo.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Al freír los huevos veréis lo que llevo.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Amor de dos, amor de Dios.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Contra gustos no hay nada escrito.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
La Luna de Enero y el amor primero.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Grandotas aunque me peguen.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
El que ha desplazado la montaña es el que comenzó por quitar las pequeñas piedras.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
Favores en cara echados, ya están pagados.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
La nieve de enero es de bronce, la de Febrero de madera y la de Marzo de agua.
Hasta lo que no come le hace daño.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
A jugar y perder, pagar y callar.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Quien más bebe, más sed tiene.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
Antes de tener la fuerza, tienes que tener la leyenda de la fuerza.