El agua hace flotar el barco, pero también puede hundirlo.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
Nadie arrebañando engorda.
A cada ollaza su coberteraza.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
A ruin, ruin y medio.
A padre avaro, hijo pródigo.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
Mientras hay unos que madrugan, hay otros que no se acuestan.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
Antes de meter, prometer.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Antes que el deber está el beber.
A buena confesión, mala penitencia.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Al músico viejo le queda el compás.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
La excepción confirma la regla.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
O Cesar, o mierda.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Donde lo hay, se gasta.