El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Madre ardida hace la hija tollida.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
De sabios es variar de opinión.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Quien mucho duerme, poco vive.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
En Octubre, el hogar de leña cubre.
Nada es barato sin una razón.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
Pajar viejo, cuando se prende, malo es de apagar.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Bien te quiero y mal te hiero.
No donde naces, sino donde paces.
Nadie muere motón.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Dar limosna no aligera la bolsa
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Como es la mujer, así es la casa.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Con azúcar y miel, cagajones saben bien.
Buena cautela, iguala buen consejo.
No existe más amor que el amor a primera vista
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
En tu casa, hasta el culo descansa.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
La flor no se conserva roja cien días.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
Cinco: por el culo te la hinco.
Quien sube como palma baja como coco.
A quien presta nada le resta.