Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Bien casada, o bien quedada.
Antes de salir de casa, mea y átate las calzas.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Río cruzado, santo olvidado.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Llaga incurable, vida miserable.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
El peligro que no se teme, más presto viene.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Ley puesta, trampa hecha.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
Quien da para recibir no da nada
Hacer ruido, para sacar partido.
Bandera vieja, honra capitán.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Amor y vino, sin desatino.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Seca la garganta, ni habla ni canta.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Está más perdido que una cucaracha en un baile de gallinas.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.