La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
De sabios es variar de opinión.
Madre ardida hace la hija tollida.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Nada es barato sin una razón.
Quien mucho duerme, poco vive.
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
Pajar viejo, cuando se prende, malo es de apagar.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Nadie muere motón.
En Octubre, el hogar de leña cubre.
Bien te quiero y mal te hiero.
Dar limosna no aligera la bolsa
No donde naces, sino donde paces.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Tirar la piedra y esconder la mano.
A quien presta nada le resta.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
No existe más amor que el amor a primera vista
Como es la mujer, así es la casa.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Buena cautela, iguala buen consejo.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
Con azúcar y miel, cagajones saben bien.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
En tu casa, hasta el culo descansa.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
La flor no se conserva roja cien días.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Juntarse el hambre con las ganas de comer.