No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Que no llegue la sangre al río.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
Si no caminas hoy, tendrás que correr mañana.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Rectificar es de sabios.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
La herida causada por una lanza puede curar, pero la causada por la lengua es incurable.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
La verdadera amistad no se hiela durante el invierno
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Las ideas están exentas de impuestos.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
El loco, por la pena es cuerdo.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
La edad no juega ningún papel, a no ser que se sea un queso.
El amor hace salir alas
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
El que antes muere, antes lo entierran.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.