Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Al buen callar, llaman Santo.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
A largos días, largos trabajos.
El corazón que ama es siempre joven.
Los bienes son para remediar los males.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Quien hace, aplace.
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
El enamorado es el camarada del alma.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
A la mujer brava, la soga larga.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Jugar a las cartas vistas.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
No hay alegría sin aburrimiento
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.