Mulas y putas siempre piensan unas.
Pan no mío, me quita el hastío.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
Paciencia, cachaza y mala intención.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
A bien obrar, bien pagar.
A buen sueño, no hay cama dura.
No todo el que trae levita es persona principal
El que canta y danza se agita y no avanza.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
De los hijos, el que muere, el más querido.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
En Octubre, de la sombra huye.
El que adelante no mira, atrás se queda.
La mentira nunca muere de vieja.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
El arroz es el nervio de la guerra.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Se goza más amando que siendo amado
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Cada uno con su humo.
No hay doctrina como la de la hormiga.
Me picó una araña y me até una sábana.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Dar en el clavo.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Para poner el rejo flojo, hay que meterlo en remojo.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
En enero no te separes del brasero.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Se dice el pecado, pero no el pecador.