Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
A cama chica, echarse en medio.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Todas las horas hieren. La última mata.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Más pija que el Don Bosco.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Cada uno se rasca donde le pica.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
Feria de loco es el mundo todo.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Cada uno canta como le pagan.
Enero desaloja las camas
Cada fracaso nos hace más listos.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Antes de que acabes, no te alabes.
Una sola mano no basta para subirse a la palmera.
Estoy hasta las manos.
Con putas y bretones pocas razones.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
En casa del alboguero, todos son albogueros.