Buey lerdo, bebe agua turbia.
Novia sin cepas, novio con quejas.
A viña vieja, amo nuevo.
La razón y el agua hasta donde dan.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Beber, hasta la hez.
No es macho quien tiene muchas mujeres, macho es el que se aguanta con una sola.
Idos y muertos es lo mesmo.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
El que no cae, resbala.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Por San Blas, higuera plantarás e higos comerás.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
Yo la mato y tu la tienes en el plato.
Quien no arde en llamas no inflama
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Aquéllos que llegan antes al río encuentran el agua más limpia.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
La muerte todas las cosas iguala.
La sal no dice de sí misma que es salada.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Tierra por medio, para poner remedio.
El vino es la leche de los viejos.
El mal comido no piensa.
Une maladie qui vuelve es mortal.
Para un madrugador, uno que no duerma.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
El ojo del amo hace más que sus manos.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
Los cobardes corren mayor peligro que otros hombres en una batalla.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Lo que por agua viene por agua se va.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.