El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
No saber de la misa la media.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Año nuevo vida nueva.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Ligero como el ave de San Lucas.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Juramento, juro y miento.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Ama el sol, el que tiene sombra
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
A picada de mosca, pieza de sabana.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
Poco y entre zarzas.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Un deber fácil no es un deber
Blanco y mojado, sopas de leche.
Antes de hablar, pensar.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Piedra movediza no cría moho.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Buey sin cencerro, piérdese presto.
A consejo ido, consejo venido.
Hijo descalostrado, medio criado.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.