Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
Bebes vino, no bebas el seso.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
Los pensamientos no tienen fronteras
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
A capa vieja no dan oreja.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
No hay gallina gorda por poco dinero.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
No tientes al diablo que lo veras venir.
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
A cada cajón, su aldabón.
Buen corazón vence mala andanza.
La hacienda, el dueño la atienda.
No escupas contra el viento.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Casa de mantener, castillo de defender.
Este navega con banderita de pendejo.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
El que tiene más galío, traga más pinol.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
A preguiça se deu bem.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Ligero como el ave de San Lucas.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
No saber de la misa la media.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
La belleza más divina, también defeca y orina.