Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Donde hubo pan migajas quedan.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Hijos casados, duelos doblados.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
De tal árbol tal madera.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Échate este trompo a la uña.
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
Patada de yegua no duele.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Los difuntos, todos juntos.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
De necios es huir de consejos.
Risa liviana, cabeza vana.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Bailo bien, y echáisme del corro.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Amor con hambre, no dura.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
Hay que comer del ala para comer de la pechuga.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.