Irse con la música a otra parte.
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
Trabajo empezado está medio hecho
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
La oración breve sube al cielo.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Salir del fuego para caer a las brasas.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Un buen día vale por un mal mes
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
La mejor suegra, la muerta.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Del viejo el consejo.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
De lo perdido, lo que aparezca.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Juntos pero no revueltos.
La letra mata, su sentido sana.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
La fantasía es necesariamente inútil
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
La alegría intensa es cosa seria
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Una maravilla, con otra se olvida.
Enfermo que come y caga no tiene nada
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Quien da para recibir no da nada
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
A la bota, darla el beso después del queso.
Lo estancado se pudre.