La pera y la doncella, la que calla es buena.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Chivo que se devuelve se esnuca.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Olvidar una deuda no la paga.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Abril llovedero, llena el granero.
Peso y medida, alma perdida.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
El pan ya comido enseguida se olvida.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Oir a todos, creer a pocos.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Del ahogado, el sombrero.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Nuestra vaca tiene el pesebre en Galicia y las ubres enMadrid.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
El verano es la madre de los pobres
El interés mata la amistad
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Cama de novio, dura y sin hoyo.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Antes de que acabes, no te alabes.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Cerrado a cal y canto.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
A la fuerza no es cariño.