Dios los cría y el diablo los junta.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
En cada casa, un solo amo.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Año de nieves, año de bienes.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
A la ocasión la pintan calva.
En este mundo al revés, no hay amor sin interés.
Hombre prevenido vale por dos.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
A llorar al cuartito.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Soldado que huye sirve para otra guerra.
A fullero viejo, flores nuevas.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Ponerse la tapa en la cabeza
Las sueños, sueños son.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Quiéreme poco pero continúa
Ni en pelea de perros te he visto
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
La alegría da miedo
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
El que la sigue la consigue.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Escucha tu corazón... que sabe.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Más ven cuatro ojos que dos.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Es de bien nacido ser agradecido
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Encontrar al perro en la olla