Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
A nadie le amarga un dulce.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Nota: Lo cita García Márquez en "El amor en los tiempos del cólera".
Quien tiene arte va por todas partes.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
A liebre ida, palos al cubil.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
Por Santa Cecilia, la nieve en cualquier cima.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Por el árbol se conoce el fruto.
El amor no se compra con dinero.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Con nieve en enero, no hay año fulero.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
El mal del amor, no lo cura el doctor.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Ser feliz como pez en el agua
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
El que de joven corre, de viejo trota.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
El amor puro es mejor con algo de puro amor.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Más enredado que un kilo de estopa.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.