Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
Que me siembres en Marzo, que me siembres en Abril, hasta Mayo no he de salir.
Más se junta pidiendo que dando.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
El oro luce, y la virtud reluce.
A diente cogen la liebre.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
Quien tiene candela, jamás se congela.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Entra, bebe, paga y vete.
Cada pez en su agua.
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
Las ideas están exentas de impuestos.
Libros cerrados, no hacen letrados.
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Chico pueblo, grande infierno.
De esa manera, mi abuela.
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
En el país de las palmeras se alimenta el asno de dátiles.
No hay nada más caro que lo regalado.
El borriquito delante, para que no se espante.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Chupar de la teta.
Agua de Febrero, mata al onzonero.
Pocas palabra y muchos hechos.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Variante: Dos que se acuestan en el mismo colchón acaban siendo de la misma condición.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
Para darse importancia, dice que viene de Francia.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
Donde humo sale, fuego hay.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
A cautela, cautela y media.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
El gato escaldado, del agua fría corre.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.