Más se mira al dador que a la dádiva.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Una que hice y tres que pensé hacer, cuatro que me apunté.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Únicamente los peces muertos nadan con la corriente.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
El que no arriesga no gana.
Entre col y col, lechuga.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
Quieres taparle el ojo al macho.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Si eres clemente, serás feliz siempre.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Por el pico, muere el grande y el chico.
Con pedantes, ni un instante.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Cuando el tecolote canta el indio muere, esto no es cierto pero sucede.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Dar limosna no aligera la bolsa
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
La buena vaina no hace buena la espada.
En esta vida no hay dicha cumplida.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
No es oro todo lo que reluce, ni harina lo que blanquea.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
El que nada debe nada teme.
Quebrásteme la cabeza, y ahora me untas el casco.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
El que nada duda, nada sabe.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.