Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Fea con gracia, mejor que guapa.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
Llámala puta, pero no la llames fea.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Quien sabe adular sabe calumniar.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
La felicidad es como un león insaciable
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Lo de balde es caro.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
Decir bien y obrar mejor.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
Cuando el gato falta, los ratones bailan.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
No eches más leña al fuego.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Quien primero viene, primero tiene.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Araña muerta, visita cierta.
Ido el conejo me das consejo.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Cuatro pies en la cama y no está padre.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
Está como padre, que le llevan la hija.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.