Pensando en pajarito preña'o
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Amigos pobres, amigos olvidados
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
El amor todo lo iguala.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Ser el último orejón del tarro.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
El que no ama, no se desilusiona.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Si vives alegre, rico eres.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Pájaro viejo no entra en jaula.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
El que no te ama, burlando te difama.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Hierba mala nunca muere.
Más doblado que carpa de camión.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Joven intrépido no deja memoria.
Quien teme la muerte no goza la vida.
Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
El hombre más listo enloquece al amar; la mujer más tonta se vuelve lista cuando ama
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
Los patos marinos anuncian nieve.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
A días claros, oscuros nublados.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.