Debo, no niego; pago, no tengo.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
De casi no muere nadie.
El que la hace, la paga.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Deja al menos un huevo en el nido
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Depende de cómo caigan las cartas
Despedida de borrachos.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Amor y señorío, no quieren compañía.
Cartas cantan.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
En el refugio del otro vive cada uno
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
El amor hace iguales a los que no lo son.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Mujer refranes, muller puñetera.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
El comedido sale jodido.
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Más vale tarde que nunca.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
A gallo viejo gallina joven.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Sigue los impulsos de tu corazón
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Estoy como gallo en corral ajeno
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Un viejo amigo es una eterna novedad