Van al mismo mazo.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Galga salida, a liebre parida.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Como es la madre, así es la hija.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
Hacer la plancha.
El de las piedras hace pan.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
El hablar bien, poco cuesta.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
Te has puesto como un choto con dos madres.
De pies a cabeza.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Ingratos hacen recatados.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Las medias ni pa las mujeres.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Cuanto más tienes, más quieres.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Calle mojada, caja cerrada.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Lo que no mata engorda.
En verano, no hay cocinero malo.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Dame pan y llámame perro.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Muchas gracias por la flor, ya vendre por la maceta.
Júntate, que junto estabas.
Yegua cansada, prado halla.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.