Casa empeñada, pobre y desamparada.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Adelante con los faroles.
A todo coche, le llega su sábado.
De lo que no veas, la mitad sólo creas.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Un libro es como un jardín en el bolsillo.
Quien calladamente arde, más se quema.
Año de hierba, año de mierda.
El árbol que no da frutos, da leña.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Jugar a las cartas vistas.
Nunca un peligro sin otro se vence.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Un solo día de frío no basta para congelar el río a tres pies de profundidad.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
Si no estuvieras en mi fuego, no verías lo que cuezo.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
La honestidad es un vestido de oro
Cielo aborregado, suelo mojado.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Consejo tardío, consejo baldío.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Que los pájaros de la preocupación y la inquietud vuelen sobre tu cabeza no lo puedes evitar; pero que aniden en tu pelo si lo puedes prevenir.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
Si no plantas en primavera, no recogerás en otoño.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
Dar puntadas.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
Las cosas se parecen a sus dueños.