Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
El empezar es el comienzo del acabar.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir
De descansar, nadie murió jamás.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
La mejor palabra es la que no se dice.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Mal apaña quien no engaña.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
Después de tragos y fiestas, mira bien con quien te acuestas.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Guerra avisada no mata soldado.
Quien te aconseja comparte tu deuda
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Dios castiga, pero no ha palo.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
Andarse por las ramas.
El que se lleva de consejos muere de viejo.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Humo de hogar no empaña el cielo.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.