Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Son como uña y mugre.
El buen vino en vaso chico.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Escritura es buena memoria.
Lo dicho, dicho está.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Racimo corto, vendimia larga.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Mujer al volante, peligro constante.
Abril frío, poco pan y poco vino.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Los langostinos, en el mar estaban y ya pedían vino.
Cada quien, con su cada cual.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
Fuiste doncella y viniste parida.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
La sugestión obra.
No vendas la piel antes de cazar al oso.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Cría fama y échate en la cama.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
Las mujeres más hermosas, no siempre huelen a rosas.