Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
A consejo ido, consejo venido.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Hay que amarrar el tamal.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Regla y compás, cuanto más, más.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Abriles y condes, los más traidores.
Al endeble todos se le atreven.
A padre avaro, hijo pródigo.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Las cadenas de la esclavitud atan solo las manos
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Cuando el ojo no está bloqueado ve al ojo;cuando la mente no está bloqueada,el resultado es la sabiduría;cuando el espíritu no está bloqueado, el resultado es el amor.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Un buen día nunca se olvida.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Vive y deja vivir.