Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Buey muerto, vaca es.
La necesidad tiene cara de hereje.
Después de la resaca viene la pleamar.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Las flores son para los muertos.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Tal para cual, la puta y el rufián.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
El vino hace buena sangre
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Variante: El perfume bueno viene en frasco pequeño.
La lluvia viene después de los bosques.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
Año tuero, vaca y muerto.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Suerte, y al toro.
Fina costurera, hace camisas con chorrea.
A capa vieja no dan oreja.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Amigos y libros: pocos y buenos.
La flor de enero, no llega al frutero.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Navarro, ni de barro
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.