Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Quien hace un cesto hace cien.
Si vas a morir, muere llenito.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
No necesito niguas para ser tishudo.
Cada uno habla como quien es.
Las penas con pan son buenas.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Del mal vino, buena borrachera.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Más vale callar que con borrico hablar.
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
Costumbre hace la ley.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
El derecho de los pobres no es más que llanto
El vino y la mujer se burlan del saber.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Con pan, hasta las sopas.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
A veces perdiendo se gana.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Además de cornudos, apaleados.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Los casados, casa quieren.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Estar como las putas en cuaresma.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Los mejores consejos, en los más viejos.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.