Culo veo, culo quiero.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
En la amistad, quien más da, menos recibe
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Quien lee y escribe no pide pan.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
Con putas y bretones pocas razones.
En verano, no hay cocinero malo.
Toda desgracia es una lección.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
A barco nuevo, capitán viejo.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Aun el león se defiende de las moscas.
A quien mal canta, bien le suena.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Abogacía, que una boga y otra cía.
No saber una jota.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Unos por otros, la casa sin barrer.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
El follo del santo, no hiede tanto.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
De dientes pa'fuera.
Músico pagado, contento pero desafinado.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Leche y vino, veneno fino.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
La barba no hace al filósofo
Haber muchos cocos por pelar.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.