No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Consejo tardío, consejo baldío.
Palabras blandas te pondrán en andas.
En casa llena el loco no se apena.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Antes de hablar, pensar.
Cada cual es rey en su casa.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
El mundo es de los audaces.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
Jurar como carretero.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Con las buenas palabras nadie come.
El que hambre tiene, con pan sueña.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Paciencia piojo que la noche es larga.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
Váyase lo ganado por lo perdido.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
La viña y el potro, criélos otro.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Los burros se buscan para rascarse.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Hacer un viaje y dos mandados.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
Lágrimas de viuda, poco duran.