Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Cuando el elefante y el caballo se ahogan, el asno pregunta si el río lleva mucho agua.
No hay madre como la de uno mismo.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Cuando no se puede segar, se espiga.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Cuanto mas alto es el bambú, más bajo se encorva.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Hombres de noche, muñecos de día.
Buen moro, o mierda u oro.
Agua en Marzo, hierbazo.
Tan rápido como un chisme.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
El amor y el reloj locos son.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
El sastre de fama, conoce la trama.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Quien no tiene quiere más.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Breve habla el que es prudente.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
La lengua queda y los ojos listos.
La fe mueve montañas.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
El que come y canta loco se levanta.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Año de endrinas, año de espinas.
Más vale tender la mano que el cuello.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Gente parada, malos pensamientos.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.