Volver a inventar la rueda.
Casa de concejo, pajar de viejo.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Volverse la albarda a la barriga.
Amor de niña, agua en cestillla.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
A buenas horas, mangas verdes
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
El cazador que persigue a un elefante no se detiene para tirar piedras a los pájaros.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
El amor es como los pasteles, que recalentados no sirven.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Burro cargado, busca camino.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
De perdidas al río.
A largos días, largos trabajos.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
¿Mirón y errarla?.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Olvidar una deuda no la paga.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Dando dando, palomita volando.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Las obras, con las sobras.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.