Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
No hay pero que valga.
El zorro cree que todo el mundo come pollo como él.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
Las patatas cocidas, alargan la vida.
Cuando la gallina espanta al gallo, señal de mal año.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
Dar limosna no aligera la bolsa
Muchas candelitas hacen un Cirio.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Con buenos modos se consigue todo
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Contigo me entierren, que me entiendes.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Loro viejo no aprende a hablar.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
El veneno como el perfume vienen siempre en frasco pequeño.
Adelante con los faroles.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
Como suena a copla, tu me la soplas.
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
La mentira busca el rincón.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Hacer favores, empollar traidores.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.