Lo que se hace de noche sale de día.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Antes doblar que quebrar.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Cada cual mire por su cuchar.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Amor comprado, dale por vendido.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Feria de loco es el mundo todo.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
La marcha instruye al asno.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Hacerse el de la oreja mocha.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
El gañán y el gallo, de un año.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Ruin es quien por ruin se tiene.
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.
A la vejez, cuernos de pez.
El verano muere siempre ahogado
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Dos no riñen si uno no quiere.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Lengua malvada corta más que espada.
A ama gruñona, criada rezongona.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Manos duchas comen truchas.
Ser amable es ser invencible.
A barba muerta, obligación cubierta.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.