Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Moza reidora, o puta o habladora.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Ofrecer el oro y el moro.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Los frailes en jubón, hombres son.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Las cañas se vuelven lanzas.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Escucha tu corazón... que sabe.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Hay mejores peces en el mar de los que se hayan podido pescar hasta ahora.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
De saltamontes a chicharra poco marra.
Remo corto, barca pequeña.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Vive y deja vivir.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Gallo fino no extraña gallinero.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Bella por fuera, triste por dentro
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Le dijo la sartén al cazo.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Usted no puede enseñar el camino al gorila viejo.