Al bueno por amor y al malo por temor.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Hay miles de miserias en un solo amor
No es posible defenderse del aburrimiento
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Si no sabes dónde vas, al menos debes saber de dónde vienes.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Casa en canto, y viña en pago.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
Cada malo tiene su peor.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Ávila, santos y cantos.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Tranquilidad viene de tranca.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Juntos pero no revueltos.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Desdichas y caminos hacen amigos.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
Año de neblinas, año de harinas.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
No serán novillas, si tienen criadillas.