A quien labora, Dios lo mejora.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
No saber de la misa la media.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Donde se está bien nunca se muere
Tu hablar te hace presente.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
No es la vaca que grita más fuerte la que da más leche.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Cree el fraile que todos son de su aire.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Lo que hace el burro, pare la burra.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Crea fama y acuéstate a dormir.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
El jorobado no ve su joroba
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Más peligroso que mono con navaja.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Cual andamos, tal medramos.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
Antes de criticar, mírate la cola.
Chancho limpio nunca engorda.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Alábate, mierda, que el río te lleva.