Suegra, ni de caramelo.
Apaga la luz, Mañosón!
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
¿Quién con una luz se pierde?
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Alegría y desgracia no son eternas
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Hijo de gato caza ratón.
A la fuerza, ni la comida es buena.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Caldera observada no hierve jamás.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
La casa caída, el corral agrandado.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Salud y fuerza en el canuto.
Noche toledana. (Irse de farra).
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
El que mal anda, mal acaba.
Vale más una vieja que un pejeverde.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Una rata dentro de una tinaja.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
De cuentos suele irse a chismes.
No hay que llevar cocos al puerto.
Del lobo un pelo.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Hablar por referencias es casi mentir.
Ama, perdona y olvida.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno