Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
El que paga intereses es el burro que jala la carreta de quien le presto.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Mala es la llaga que con vino no sana.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Bueno está lo bueno.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Más pica espuela de celos que de aceros.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
¿Dónde tiene mi niño lo feo?, ¡que no lo veo!.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
A buena hora pidió el rey gachas.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Por el color se vende el paño.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Belleza de cuerpo no se hereda
No hacen viejos los años, sino otros daños.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Se sabe donde se nace, pero no dónde se muere.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
A casa de tu tía, más no cada día.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Los celos son el gusano del amor.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
A mala suerte, envidia fuerte.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Sin viento no hay oleaje.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
Barco con tormenta, en cualquier puerto entra.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Unos dicen lo que saben, y otros saben lo que dicen.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
Que no me busquen porque me encuentran.
A mala venta, mala cuenta.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.