Sale más caro el candil que la vela.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Favor del soberano, lluvia en verano.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
No era nada la meada, y calaba siete colchones y una frazada.
El que adelante no mira, atrás se queda.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Donde entra beber, sale saber.
Viste a la escoba y parecerá señora.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
La lengua es el castigo del cuerpo.
Cuando el verano es invierno, y el invierno verano, nunca es buen año.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Estoy tan lleno como garrapata de yegua vieja.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Cuando llegues a la última página, cierra el libro.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
A la bota, darla el beso después del queso.
Honra sin provecho la digo pecho.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Doce gallinas y un gallo comen tanto como un caballo.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
Saber poco obliga a mucho.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.