Malo es que se diga que Juan se ha muerto; si no se ha muerto, es que está muy malo.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
En seco o en mojado, por San Lucas ten sembrado.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Agua de enero, todo el año tiene tempero.
Está como agua, para chocolate.
Relámpago al oriente, agua al día siguiente.
A cabo de rato, Andújar.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Más vale pan duro que ninguno.
En casa de tu hermano eructa pollo aunque comas mierda.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
El hombre apercibido medio combatido.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
Calma piojo que el peine llega.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
La que no baile, de la boda se marche.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
El vino en jarro cura el catarro.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
No hay novia fea ni muerto rico.
Buen pedidor, mal dador.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Nadie da palos de balde.
El que nace pa' real, nunca llega ni a peseta.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
En enero, el besugo es caballero.
Arena y cal encubren mucho mal.
Llegar y besar, suerte es singular.
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Fiate de Dios y no corras.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
A tal señor, tal honor.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Hasta a la mejor cocinera se le queman los porotos.
El mundo y sus atractivos, son botín de los más vivos.
Después del palo dado ni Dios lo quita.