Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
Es gusano de la misma guayaba.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Mal es acabarse el bien.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Comer sin vino, comer canino.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
La que fue flor, algo le queda de olor.
Madre pía, daña cría.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
A bloque, la casa en roque.
Quien mucho duerme jornada pierde.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Lana y no algodón, para el frío y el calor.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
El juez injusto, colgado de un saúco.
Lo quiero, para ayer.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
La traición place, más no el traidor que la hace.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Mula coja ni puta no Mejorana nunca.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Después del relámpago viene el trueno.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
A las diez en la cama estés.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
Antes que el deber está el beber.
Palos con gusto no duelen.