Cacarear y no poner, bueno no es.
Comprar al pobre, vender al rico.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
Maestre por maestre, seálo éste.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
El que antes muere, antes lo entierran.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
No cuentes dinero delante de los pobres.
Una respuesta amable mitiga la ira.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
El muerto se asusta del degollado.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Día de agua, taberna o fragua.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
Hebra larga, costurera corta.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Mala hasta vieja la zangarilleja.
La mala costurera, larga la hebra.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Cada fracaso nos hace más listos.
El hambre aguza el ingenio.
No existe más amor que el amor a primera vista
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
Lo imposible, en vano se pide.
En gran casa, gran gasto se amasa.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.