No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Es de sabios, cambiar de opinión.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
Las damas al desdén , parecen bien.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Haz como la campana, que tañe y calla.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
A mucho vino, poco tino.
Un mal pequeño es un gran bien.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
Hacer pinitos.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Escarba la graja, mal para su casa.
Maestro, El se puede comer la regla.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Andarse por las ramas.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Saber más que Merlín.
A mucho hablar, mucho errar.
El que jura miente.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Gozo que no se comunica, se achica.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
El maíz que se coge en esa tierra se puede dejar pilar en el culo de una aguja de arria.
Son muchos los hijos del muerto.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Beber por jarra penada, no me agrada.
El elefante muerto deja sus colmillos; el tigre, su piel; y el hombre, su nombre
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
El diablo está en los detalles.